Preámbulo para dar cuerda a un reloj, La curiosa.
Uno, dos, tres, diez, veinte. Tick, tock, tick, tock. Se mueven las manecillas. Tick, tock, tick, tock. Piden atención. Tick, tock, tick, tock. Todos son lo mismo, afanes, demoras, retrasos, aeropuertos y misas de pueblo. Tick, tock, tick, tock. Saben que los necesitas, o por lo menos, a uno de ellos. Tick, tock, tick, tock.Es hora de entrar a la tienda, no hay tiempo que perder.
Encuentras muchos diseños y colores. Tick. Debes escoger uno. Tock. No puede ser muy grande. Tick. Pues llegaría a ostentoso. Tock. Y tampoco muy pequeño. Tick. Pues no podrás ver los números. Tock. Debe ser discreto. Tick. No vaya a ser que te lo roben. Tock. Aún así elegante. Tick. Para poder llevarlo a reuniones. Tock. No puede ser muy caro. Tick. Tu pareja quiere un auto nuevo. Tock. Pero debe ser de marca. Tick. Después de todo eres el jefe. Tock. Tick, tock, tick, tock. Caminas en la tienda, los ves todos en sus vitrinas y piensas en tu pareja y tus empleados y las reuniones y los ladrones y en tus libros y tus cigarros y en tus amoríos y en tu vecina y en las misas de pueblo, y te cansas, te cansas, te cansas; te cansas de buscar uno y te conformas con el pequeño, ese de oro negro con correa de cuero del mismo color y su pequeña flor de liz color sangre, y te doblegas ante sus números blancos manchados por las manecillas del color de la flor de liz, te remites a llamar a la muchacha de turno para que te lo venda, y te sometes a darle cuerda, pues no es de batería, y te resignas a los afanes, a las demoras, a los atrasos, a los aeropuertos y a las misas de pueblo, y te preguntas que dirá tu pareja de él, y si querrá que su carro nuevo sea del color de la sangre. Tal vez te pases por el concesionario más tarde, si tienes tiempo, tal vez.
Instrucciones para dar cuerda a un reloj, Mariana Caicedo.
Ahí, en él, están las actividades de tu día a día, no lo descuides, de pronto, algo se te puede pasar por alto. Al levantarte, sujétalo con tu mano izquierda y con tu mano diestra, y con tus dedos índice y pulgar sostén la tuerca y empieza a darle vuelta.Escucharás cuando no haya nada de ruido, un sonido como tic-tac - tic-tac al transcurrir el día y la noche, pero no te asustes es lo que llevas en tu mano izquierda, a lo que llamas reloj.A medida que vayas dando cuerda a tu reloj, verás cómo das un gran salto a la realidad cada vez más, como este objeto, hace que de tus horas algunas se hagan un poco más apresuradas y ni nos demos cuenta de ellos, pero otras se harán extremadamente lentas que vas a querer morir del aburrimiento o el desespero, o tal vez también de felicidad ya que no quieres que llegue ese momento.Llegará un instante en que tu reloj no podrá vivir sin ti, y tú dependerás de él, será como tu mejor amigo y peor enemigo, él decidirá lo que pasará en cualquier momento.Tranquilo, no tengas miedo cuando el reloj pare y deje de hacer el sonido que tanto odiabas o amabas de vez en cuando, no te desesperes, ha llegado tu tiempo, para donde vayas, tendrás un reloj nuevo, que hará repetir la misma historia pero ya sin este final, ese será el reloj de tu nueva vida.