"EL POETA X504"
Ese nombre crea sobre este cierto hombre, de esta cierta ciudad, un cierto halo de misterio, y a mi mente solo me llega la imagen de un mundo futurista, un nombre de un nuevo invento, virus mortal o modelo de auto, este poeta se abrió su "campito" en Colombia y (como en lo dijo en una entrevista que le concedió a Gonzalo Arango) hizo de la poesía "un crimen perfecto".
La poesía no se me da muy bien, como escribió alguna vez el mismo poeta en la introducción a su libro de "Los poemas de la ofensa": "Por su condición de laberinto, un libro es la mejor trampa que existe para cazar espíritus.", y yo como cuerpo y espíritu soy fácil de atrapar, pero los laberintos de la poesía sencillamente me confunden, así que no suelo frecuentar esos parajes, por ello mismo, la existencia de este autor se me hacia confusa o sin real importancia, aún así, al leer dos reportajes sobre el, el bichito de la curiosidad que siempre me acompaña sentado detrás de mi oreja me picó, y quise leer sus poemas, otra vez, no entendí nada, aún así no puedo decir que los desprecie, solo que tienen un nivel de profundidad al que no puedo llegar si no retuerzo mi mente un poco más, pero como el mismo dijo "Mis defectos nunca son míos, sino de los demás.", así que no es mi culpa, sino del sol (hay que culpar a alguien ¿no?).
Para finalizar, aquí les dejo el único poema que creí entender y que realmente me gustó, el canto de Caín.
EL CANTO DE CAÍN
A través de la ventana escucho un canto profundo y desgarrador: seguramente mi hermano Caín está cerca.
Yo quisiera cantar como él, pero el extraño Señor del Paraíso sólo puso oraciones en mi lengua,
y el humo de los sacrificios de Abel el escogido sube derecho al cielo,aunque la ofrenda sea de cabritos muertos por la luna o de frutos mordidos por la nieve.
Mi hermano Caín me escribió una carta en donde habla de la dulce lengua de la serpiente en el fondo de su
garganta,
pero el guardián de las llaves de la escalera secreta permanece a discreción día y noche junto a la reja,
y estoy rodeado de querubines y serpientes.
Mi hermano Caín, perfumado con humo de locomotora, me llama a través de la noche,
mientras al fondo del paraíso se alza una gran luna roja y peluda.
El día del fin del mundo yo quiero resucitar en bicicleta, con mis jeans y mi chaqueta de asaltos.
Desenrollaré mi navaja automática para ocultar mi timidez, y con mi actitud característica me le pondré de
pechos a la tarde.
Y si no pasa nada me asaltaré yo mismo en cualquier calle, pues no puedo vivir de otra manera.
Después me echaré como una gran oreja debajo del cielo estrellado para oír blasfemar a Dios.
Y esperaré que al amanecer una gota de rocío venga a hacerme el amor.
Enlaces:
http://www.gonzaloarango.com/ideas/x-504.html (Entrevista Gonzalo Arango)
http://www.enfocarte.com/5.25/X-504/los_poemas_de_la_ofensa.pdf (Los poemas de la ofensa)
Alguien tiene que decirme que entendió de este poema, porque francamente, a mi me desconcierta la mitad y la otra me despista.
ResponderEliminarMi nada profundos conocimientos sobre la poesía no me ayudan en absoluto y estoy en un dilema,sobre debatir en algún foro y leer más para descifrar lo que este grande nos quiere decir o morir con la duda, y la última opción nunca me parece la más acertada, por algo es la última
¿no?.